El Carlos Tartiere asistió al estreno de Guillermo Almada en el banquillo del Oviedo, un debut marcado más por la intención que por la claridad de ideas. El conjunto azul salió con empuje, con la urgencia caracteristica de quien se juega la vida y persigue una victoria que le acerque a la salvación, pero ese ímpetu no se tradujo en verdadero peligro. En verdad , a lo largo de la primera mitad fue el Celta quien estuvo mucho más cerca de romper el empate, con un remate de Javi Rueda que se fue prominente y encendió las alarmas en la grada.









